Guillermo Paiva marcó de penalti el gol del triunfo para Junior en el Estadio Palogrande.
Junior golpeó donde más duele y salió vivo de Manizales. En una noche intensa en el Estadio Palogrande, el conjunto barranquillero derrotó 1-0 a Once Caldas y dio un paso gigante en la serie de playoffs de la Liga BetPlay 2026-I, gracias a una actuación inteligente, paciente y efectiva.
El equipo ‘tiburón’ entendió desde el inicio que debía resistir la presión del local y aprovechar cada espacio. Aunque Once Caldas intentó imponer condiciones con ritmo y volumen ofensivo, Junior respondió con orden y personalidad. Bryan Castrillón y Jannenson Sarmiento avisaron temprano con remates desviados que mostraban la intención rojiblanca de no encerrarse atrás.
Sin embargo, el cuadro blanco fue creciendo empujado por su gente. Juan Cuesta y Jefry Zapata exigieron constantemente al arquero visitante, obligando a varias intervenciones que mantuvieron con vida al equipo barranquillero. El partido se jugaba con tensión, pierna fuerte y mucha fricción en la mitad del campo, panorama que quedó reflejado en las amarillas para Fabián Ángel y Andrés Roa.
Cuando parecía que el primer tiempo terminaría igualado, Junior encontró el golpe perfecto. Al minuto 41, una acción revisada por el VAR terminó señalando penalti para los visitantes. En medio de la presión de un estadio encendido, Guillermo Paiva tomó la pelota con serenidad y definió con autoridad al centro del arco para silenciar Palogrande y poner arriba al ‘tiburón’.
Ese gol cambió el ánimo del encuentro. Junior ganó confianza, manejó mejor los tiempos y comenzó a jugar con la desesperación de Once Caldas, que chocó una y otra vez contra la disciplina defensiva barranquillera. La ventaja mínima terminó siendo suficiente para que el conjunto rojiblanco celebrara una victoria de carácter en territorio complicado, demostrando que en los momentos decisivos sabe competir y golpear con contundencia.