El volante mantiene viva la fe del Junior tras el 2-2 ante Internacional de Bogotá.
El volante tiburón reconoció las fallas defensivas y la falta de contundencia, pero asegura que la clasificación sigue en juego. El empate 2-2 ante Internacional de Bogotá en el Romelio Martínez dejó un sabor amargo en el Junior, pero no apagó la esperanza. Así lo expresó el mediocampista Fabián Ángel, quien, con la mirada puesta en lo que viene, se aferró a las matemáticas y a la fe para mantener vivo el sueño de la clasificación.
«No está muerto, son 21 puntos, ¿quién dice que no lo podemos hacer?», afirmó el volante, convencido de que el equipo aún depende de sí mismo. Las cuentas son claras: el tiburón necesita ganar los siete partidos que le quedan en disputa para sumar el máximo de puntos posible.
Ángel no esquivó la autocrítica. Reconoció que el equipo cometió errores defensivos que le costaron puntos y que faltó contundencia frente al arco rival para sentenciar el compromiso. Aunque admitió que el panorama es complicado, insistió en que la ilusión sigue intacta en el camarín rojiblanco.
Con siete finales por delante, el Junior deberá corregir sus falencias atrás y mostrarse más certero en ataque si quiere que la frase de su mediocampista se convierta en realidad