
Deiber Caicedo habló horas después del triunfo 1-0 sobre Águilas Doradas en el Romelio Martínez.
El Tiburón sigue con vida. El equipo barranquillero venció 1-0 a Águilas Doradas en el estadio Romelio Martínez y se aferra a una luz de esperanza para meterse en la clasificación, un camino que exige ganar todos los partidos que le quedan y esperar resultados favorables en otras canchas.
Horas después del compromiso, Deiber Caicedo, uno de los protagonistas del conjunto rojiblanco, se refirió al triunfo con un mensaje de unidad y fe: «Esto es de todo el equipo. Se cumplió con la tarea y seguimos con esa fe de que se haga el milagro».
Las palabras del jugador reflejan el momento que atraviesa el plantel: la obligación de sumar de a tres en cada jornada restante y, al mismo tiempo, depender de lo que hagan sus rivales directos. Con el margen de error agotado, cada partido se convierte en una final para el «Tiburón».
El triunfo en el Romelio Martínez, además de los tres puntos, deja un golpe anímico importante para un equipo que necesitaba reaccionar. Caicedo destacó que el resultado es mérito colectivo, un discurso que busca mantener al grupo unido en la recta decisiva del campeonato.
Ahora, Junior deberá enfocarse en lo suyo: ganar y esperar. La clasificación ya no depende solo del equipo, pero la hinchada barranquillera conserva la esperanza de que el milagro de verdad se haga realidad.



