
El máximo accionista de Junior, Fuad Char, visitó el renovado estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
El máximo dueño del Junior dejó claro que la transformación del escenario trae una exigencia deportiva para el club.
«Ahora tenemos el compromiso, para un estadio de estos, de tener un equipo a otro nivel», afirmó el dirigente durante el recorrido, con la obra ya perfilada ante sus ojos.
La visita se da en un momento especial para el ‘Tiburón’. La obra fue adjudicada con una inversión superior a los 45 millones de dólares, y el propio Char ha explicado que el aforo pasará a unos 63.000 aficionados. Durante la remodelación, el equipo debió jugar en el Romelio Martínez, donde solo salen unas 8.000 boletas, una limitación que el directivo ha lamentado en varias ocasiones.
La ambición de Char va más allá del cemento. Semanas atrás, el dirigente expresó su deseo de meter 60.000 personas en el estadio, algo que, según él, exige armar un equipo espectacular. Sus palabras en el recorrido confirman esa línea: el nuevo Metro no solo es una obra de infraestructura, sino una promesa de competitividad ante la hinchada.
El escenario, además, tendrá vitrina internacional: será sede de la gran final de la Copa Sudamericana 2026.
Con un estadio a la altura de los grandes de la región, la afición espera que el club responda en la cancha. Para Fuad Char, el mensaje es claro: la casa ya está lista y ahora el equipo debe estar a su altura.



