Con bajas importantes espera Junior sumar tres puntos en casa.
El ambiente en Junior de Barranquilla no es el mejor. Los recientes resultados adversos han encendido las alarmas en el entorno rojiblanco, obligando al cuerpo técnico y a los jugadores a redoblar esfuerzos de cara al próximo compromiso por Liga ante Atlético Bucaramanga.
En la Sede Deportiva Adelita de Char, el equipo barranquillero ha intensificado sus jornadas de entrenamiento con sesiones enfocadas en la recuperación física, el orden táctico y la definición, aspectos que han sido señalados como falencias en los últimos partidos. Bajo la dirección del entrenador Alfredo Arias, el plantel trabaja con la consigna de corregir errores y reencontrarse con el triunfo.
Durante las prácticas, se ha hecho especial énfasis en la solidez defensiva, luego de los constantes desajustes que le han costado puntos al equipo. Asimismo, el cuerpo técnico ha dedicado tiempo a ejercicios ofensivos, buscando mayor eficacia en el último tercio del campo, donde Junior ha carecido de contundencia.
El grupo también ha trabajado en el aspecto anímico. La presión de la hinchada y los cuestionamientos por el rendimiento han sido un factor presente, por lo que el mensaje interno apunta a mantener la calma y recuperar la confianza dentro del terreno de juego.
El duelo ante Bucaramanga se presenta como una oportunidad clave para cambiar la historia reciente.
Junior necesita sumar de a tres no solo para escalar en la tabla, sino también para disipar las dudas que rodean al equipo en este tramo del campeonato.
Con entrenamientos exigentes y un enfoque claro en la mejora colectiva, el conjunto rojiblanco espera que el trabajo realizado en Adelita de Char se refleje en el campo y marque el inicio de una recuperación que hoy es más necesaria que nunca.