Junior venció 2-1 a América de Cali con penales de Luis Fernando Muriel y Teófilo Gutiérrez.
Necesitaba responder en casa y lo hizo con carácter. Junior superó 2-1 a América de Cali en un vibrante duelo disputado en el Estadio Romelio Martínez, donde la afición empujó sin pausa y el equipo encontró en su jerarquía individual la llave del triunfo.
El conjunto dirigido por Alfredo Arias vivió un partido de esfuerzo sostenido. No sobró nada: cada avance costó, cada recuperación fue celebrada. La ventaja llegó desde los once pasos, cuando Luis Fernando Muriel asumió con frialdad el primer penal y puso a los rojiblancos en ruta.
América insinuó llevarse un resultado valioso de Barranquilla, pero el guion guardaba un último giro. A poco del final, otra pena máxima para el local. Con la presión a cuestas, Teófilo Gutiérrez tomó el balón, definió con autoridad y aseguró tres puntos vitales para las aspiraciones junioristas.
Con el impulso del triunfo, Junior ahora enfila hacia Bogotá para medirse a Independiente Santa Fe, un rival necesitado tras dos derrotas consecutivas. Será un cruce de urgencias, pero el tiburón llega con confianza renovada y la convicción de haber aprendido a sufrir para ganar.