Se esperan algunas novedades en la convocatoria para el juego del jueves.
Luego de la contundente victoria 3-0 frente a Boyacá Chicó en el estadio Romelio Martínez, Junior de Barranquilla inició esta semana trabajos de preparación con la mira puesta en su próximo reto por la Liga: el duelo ante Once Caldas, este jueves en Manizales.
El ambiente en la sede rojiblanca es de confianza, pero también de enfoque. El triunfo del fin de semana no solo dejó tres puntos, sino señales claras de crecimiento colectivo, efectividad ofensiva y solidez defensiva, aspectos que el cuerpo técnico busca seguir fortaleciendo en las jornadas de entrenamiento.
Durante los primeros trabajos de la semana, el plantel realizó labores de recuperación para los jugadores con mayor carga física, mientras que el resto del grupo desarrolló ejercicios tácticos y de definición. El objetivo es claro: mantener la intensidad y corregir detalles de cara a un compromiso exigente en la altura del Palogrande.
Junior llegará a Manizales con el envión anímico de una goleada que reafirmó su potencial y con la intención de ratificar su buen momento fuera de casa.
El duelo ante Once Caldas aparece como una nueva prueba para un equipo que empieza a mostrar una identidad clara y un funcionamiento cada vez más sólido.
El Tiburón no se conforma. Ganó, convenció y ya volvió al trabajo. Porque en Barranquilla el mensaje es claro: este Junior está recargado y va por más. 🦈🔥