La hinchada está molesta y dudan de lo que se pueda realizar en Cartagena.
La derrota 1-2 de Junior FC ante Deportivo Cali no solo dejó preocupación en el cuerpo técnico, sino también una fuerte molestia en la hinchada rojiblanca, que alzó su voz a las afueras del Estadio Romelio Martínez.
Con evidente frustración, varios aficionados expresaron su descontento por el nivel del equipo y, sobre todo, por lo que esperan en el próximo reto internacional ante Palmeiras. Las declaraciones fueron contundentes y reflejan el difícil momento que atraviesa el ‘Tiburón’.
“El miércoles vamos a ver una práctica de Palmeiras”, soltó uno de los hinchas, en una frase cargada de ironía y decepción. Otro aficionado fue aún más duro: “Vamos a ver un saco de goles de Palmeiras, desafortunadamente”.
El ambiente a la salida del escenario deportivo fue tenso, con seguidores visiblemente molestos por una nueva caída del equipo en condición de local. La falta de contundencia, sumada a los errores defensivos, ha colmado la paciencia de una hinchada que exige resultados inmediatos.
El malestar crece en Barranquilla y la expectativa ahora se traslada al plano internacional, donde Junior tendrá una dura prueba. Sin embargo, el sentir de la afición deja claro que la confianza está golpeada y que el equipo deberá mostrar una cara muy distinta si quiere cambiar la narrativa y reconciliarse con su gente.