
El técnico de Junior respondió sin nombrarlo, pero con destinatario claro, a las declaraciones de Teo Gutiérrez que sacudieron el camerino rojiblanco.
En. Junior ya no se habla de otra cosa. Teófilo Gutiérrez dijo lo que pensaba y Sebastián Viera contestó en el mismo tono: sin gritar, pero sin dejar dudas.
«Acá no hay nadie por encima del club y el que está tiene que sumar, y los mensajes son para sumar, todo lo demás resta», soltó el técnico uruguayo.
El detonante:
En una entrevista con As Colombia, Teo dijo que no entendió por qué Viera cambió al equipo que venía de ganar dos partidos seguidos, y que eso frenó la racha de resultados. Según lo difundido por Gol Garra, el delantero pidió respaldar al once que había sumado seis puntos.
El timing no ayuda. Junior viene de un 0-0 en Palmaseca ante Cali, con siete cambios del técnico, y no gana hace cinco partidos. El equipo suma 11 puntos en 13 partidos y está casi eliminado de la Liga.
Un mensaje con destinatario:
Viera no citó a Teófilo, pero el contexto hizo el resto. Su frase tiene tres lecturas:
• «Nadie por encima del club»: un recordatorio de que ni el ídolo ni el capitán son intocables.
• «El que está tiene que sumar»: una advertencia a quien cuestione en público las decisiones del cuerpo técnico.
• «Todo lo demás resta»: un portazo a las críticas por los medios.
Un camerino bajo lupa:
El episodio llega en el peor momento. Iván René Valenciano dijo que el equipo está fracturado y que «deciden los jugadores», no el entrenador. Con la frase de Viera, el técnico intenta recuperar la autoridad que sus críticos dicen que perdió.
Hay además versiones de prensa sobre el futuro: que el Junior 2027 ya se está armando, que Viera no sería el técnico y que a Teo, entre otros, se le vence el contrato.
La paradoja:
Hace apenas dos semanas el panorama era otro. Teo elogió a Viera y aseguró que «va a conseguir la gloria» porque trabaja bien y da confianza al jugador. Pasó de la alabanza al cuestionamiento en catorce días, y con la Liga en juego.
Falta ver si el mensaje de Viera apaga el incendio o lo aviva. Si el equipo no responde en la cancha, el «todo lo demás resta» puede volverse en contra del propio técnico.



