La dirigencia tiene una responsabilidad enorme.
Se fue Alfredo Arias. Y ahora comienza una decisión que puede marcar el futuro inmediato de Junior. Porque seamos claros: el equipo no puede volver a equivocarse.
El problema ya no es solamente quién se sienta en el banco. El problema es qué proyecto quiere la dirigencia para el equipo.
Después de los malos resultados, de la eliminación ante Barranquilla FC y de un equipo que perdió el rumbo, la salida de Arias era prácticamente inevitable.
Ahora viene lo verdaderamente difícil.¿Quién debe ser el nuevo técnico?
No basta con cambiar al entrenador. Hay que preguntarse por qué el rojiblanco vuelve a caer en estos ciclos. ¿Por qué se arma un plantel con nombres importantes y después el equipo termina dependiendo de individualidades?
¿Por qué cada crisis termina resolviéndose cambiando al técnico? Y la pregunta más incómoda:
¿El Tiburón tiene realmente un proyecto deportivo o simplemente está reaccionando a las crisis?
Porque si van a traer a Gamero, que sea para construir algo serio.
Si van a traer a Bava, que sea porque realmente creen en su proyecto.
Si van a traer a Viera, que sea porque están convencidos de que está preparado. Pero que no sea simplemente por salir del problema. Junior no necesita un técnico para apagar el incendio.
Junior necesita un técnico para volver a ganar. La hinchada está cansada de excusas. Cansada de procesos que duran mientras llegan los resultados. Cansada de empezar de cero cada vez que las cosas salen mal.