El Tiburón volvió a dejar puntos en el camino y complicó todavía más sus aspiraciones de meterse en los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay II-2026.
En el estadio Romelio Martínez, Junior de Barranquilla empató 2-2 frente a Internacional de Bogotá, en un partido en el que tuvo oportunidades para ganar, pero volvió a mostrar dificultades para sostener las ventajas y concretar las ocasiones de gol.
El equipo dirigido por Sebastián Viera necesitaba una victoria para recuperar terreno en el campeonato y darle una alegría a su afición. Sin embargo, el resultado terminó siendo insuficiente para un conjunto rojiblanco que continúa obligado a sumar de a tres si quiere mantener vivas sus posibilidades de clasificación.
UN GOLAZO QUE SILENCIÓ AL ROMELIO, PERO RIVAS RESPONDIÓ
Junior comenzó el compromiso con iniciativa, intentando imponer condiciones y buscar el arco contrario. No obstante, cuando el cuadro barranquillero parecía tener el control del encuentro, apareció Cristian Dájome para cambiar la historia con una auténtica joya de tiro libre.
El futbolista de Internacional de Bogotá ejecutó un remate espectacular que dejó sin opciones al guardameta rojiblanco y puso el 0-1. Un golpe inesperado para un Junior que necesitaba tomar la iniciativa y aprovechar su condición de local.
La reacción del Tiburón no tardó en llegar. Jesús Rivas se encargó de devolverle la ilusión a la afición con un potente zurdazo desde fuera del área, enviando el balón al fondo de la red para establecer el 1-1.
El empate le dio un nuevo impulso al conjunto local, que encontró espacios para atacar. Luis Fernando Muriel estuvo cerca de marcar con un remate que se estrelló en el travesaño, mientras que Agustín Irazoque también vio cómo el horizontal le negaba la posibilidad de celebrar.
El primer tiempo terminó con emociones, pero también con una advertencia para Junior: tenía herramientas para hacer daño, aunque debía mejorar la precisión y evitar que su rival encontrara facilidades.
JUNIOR VOLVIÓ A SUFRIR Y EL ARCO LE DIO UNA MANO
En el inicio del segundo tiempo, Internacional de Bogotá encontró espacios y estuvo cerca de recuperar la ventaja. Cristian Dájome tuvo una oportunidad inmejorable frente a Jefersson Martínez, pero el arquero de Junior respondió con una intervención decisiva para mantener el empate.
La acción dejó en evidencia las dificultades del equipo barranquillero para controlar los ataques del visitante. Junior necesitaba recuperar el orden, ganar los duelos en el mediocampo y evitar que el partido se convirtiera en un intercambio constante de golpes.
Sin embargo, cuando Internacional parecía sentirse más cómodo sobre el terreno de juego, apareció Francisco Fydriszewski para desatar la celebración rojiblanca.
El delantero aprovechó una acción ofensiva y puso el 2-1, desatando la esperanza de una victoria que podía representar un impulso importante en medio de la complicada situación deportiva del equipo.
Pero la alegría volvió a durar muy poco.
TRES MINUTOS DE ILUSIÓN Y OTRA VEZ A REMAR
Junior no consiguió sostener la ventaja. Apenas tres minutos después del tanto de Fydriszewski, Fabricio Sanguinetti apareció para marcar el 2-2 y devolverle la vida a Internacional de Bogotá.
Otra vez, el conjunto rojiblanco recibió un golpe justo cuando parecía tener el partido encaminado. La falta de continuidad después de marcar terminó pasando factura y dejó al equipo frente a un nuevo desafío en los minutos finales.
El empate no era el resultado que Junior necesitaba. Con el reloj avanzando y la obligación de buscar la victoria, el equipo se lanzó en busca del gol que le permitiera quedarse con los tres puntos.
Y la oportunidad apareció en los pies de Fydriszewski. El atacante tuvo una ocasión clarísima en el tramo final, prácticamente frente al arco y con el guardameta ya vencido, pero su definición se marchó desviada. Era una de esas jugadas que podían cambiar el destino de la noche y darle al Tiburón una victoria fundamental.
La oportunidad desperdiciada terminó convirtiéndose en una imagen dolorosa para un equipo que no puede darse el lujo de fallar tanto si pretende recuperar el terreno perdido.
JUNIOR NECESITA MUCHO MÁS PARA SOÑAR CON LA CLASIFICACIÓN
El 2-2 frente a Internacional de Bogotá deja un sabor amargo en Barranquilla. Junior marcó dos goles, reaccionó después de comenzar perdiendo y tuvo opciones para llevarse la victoria, pero también volvió a conceder espacios, sufrió defensivamente y no supo administrar sus ventajas.
En un campeonato en el que cada punto resulta determinante, los empates pueden terminar costando demasiado. El equipo de Sebastián Viera necesita transformar sus buenas intenciones en resultados, mejorar su concentración durante los 90 minutos y aprovechar las oportunidades que genera.
La afición espera respuestas y el margen de error se reduce. Junior sigue obligado a remar contra la corriente y ahora tendrá que buscar en sus próximos compromisos los puntos que dejó escapar en el Romelio Martínez.
El Tiburón sigue vivo en la pelea, pero necesita reaccionar cuanto antes. Porque jugar bien por momentos ya no es suficiente: Junior necesita ganar.