
El equipo rojiblanco cayó 3-2 en el estadio Bello Horizonte de Villavicencio, en un nuevo capítulo de un semestre para el olvido.
Junior de Barranquilla sigue profundizando su crisis deportiva. El conjunto tiburón sufrió una dolorosa derrota por 3-2 frente a Club Llaneros, en el estadio Bello Horizonte, por la fecha 17 de la Liga BetPlay Dimayor. Un resultado que terminó sentenciando matemáticamente su eliminación y confirmó el fracaso de una campaña que dejó mucho más preguntas que respuestas.
El equipo barranquillero llegó a Villavicencio con la obligación de sumar, aunque ya sin depender exclusivamente de sus propios resultados. Sin embargo, volvió a mostrar dificultades para controlar el compromiso y terminó marchándose con las manos vacías.
Llaneros aprovechó sus oportunidades y encontró en Juan José Ramírez y Jhojan Escobar a dos protagonistas fundamentales para construir la victoria. Además, Néider Ospina se encargó de convertir desde el punto penal en el tramo final, un tanto que terminó inclinando definitivamente la balanza a favor del conjunto local.
Por el lado de Junior, Yimmi Chará y Guillermo Paiva, este último desde el punto penal, fueron los encargados de mantener con vida al equipo en el marcador. Pero sus anotaciones no fueron suficientes para evitar una nueva caída.
La derrota vuelve a poner sobre la mesa los problemas futbolísticos de un Junior que no encontró regularidad, perdió puntos importantes y terminó pagando muy caro sus propios errores a lo largo del campeonato.
La eliminación matemática representa otro golpe para una institución que, después de las expectativas generadas, terminó protagonizando una de sus campañas más decepcionantes. Ni los cambios ni las decisiones tomadas durante el semestre consiguieron darle al equipo la reacción que necesitaba.
Ahora, con la clasificación fuera de alcance, Junior tendrá que afrontar las jornadas restantes por dignidad deportiva y pensando en lo que viene. La dirigencia tendrá mucho trabajo por delante: evaluar el rendimiento de la plantilla, revisar las decisiones deportivas y comenzar a planificar un 2027 en el que la exigencia será recuperar el protagonismo perdido.
Junior vuelve a quedar en deuda con su gente. La derrota ante Llaneros no solamente significó perder tres puntos: fue el golpe definitivo a un semestre que terminó convertido en otro fracaso rojiblanco.



