Javier Báez y José Enamorado fueron los autores de los goles para el club ‘rojiblanco’.
El rugido de la tribuna en el Metropolitano se encendió desde el pitazo inicial. Bajo un cielo plomizo y con la hinchada a tope, Junior buscó imponer su juego rápido y vertical contra un Pasto replegado en busca de sobrevivir al envión local.
La intensidad creció cuando, a los 24 minutos, Jhomier Guerrero fue derribado en el área y el árbitro señaló penal. Javier Báez tomó el balón con determinación, pero su remate salió por encima del arco. La redención llegó en el tercer minuto de adición: tras un tiro de esquina, el defensor paraguayo se elevó para conectar un certero cabezazo que silenció el grito visitante y puso el 1-0 con que se fueron al descanso.
En el complemento, Junior controló la posesión sin renunciar al vértigo. Alfredo Arias dio ingreso a Teófilo Gutiérrez y Steven Rodríguez para refrescar el ataque, pero fue José Enamorado quien sentenció el partido al 87’. Recibió un pase filtrado de Teófilo, amagó al arquero y definió cruzado para el 2-0 definitivo.
Con la victoria, el Tiburón llegó a 25 puntos y desplazó a Bucaramanga de lo más alto de la tabla. El festejo se desató en las gradas y en el plantel, que recupera confianza justo antes de recibir a Deportes Tolima en la próxima fecha.
La victoria supo a revancha tras el penal fallado y reafirma la idea de un Junior sólido en casa. Más que tres puntos, la jornada dejó sensaciones positivas: un equipo con hambre de títulos y una parroquia dispuesta a llevarlo en volandas.