Guillermo Celis, sin rodeos después del 3-3:
El empate 3-3 ante Jaguares, en el estadio Romelio Martínez, volvió a dejar en Junior una sensación difícil de digerir. El equipo estuvo arriba en el marcador, pero nuevamente no logró sostener la ventaja y terminó cediendo puntos en un partido que parecía tener encaminado.
Después del encuentro, Guillermo Celis habló con autocrítica y puso el dedo en una de las heridas que más preocupa al conjunto rojiblanco: la facilidad con la que está recibiendo goles.
“No nos pueden convertir tantos goles. Cuando nos vamos arriba tenemos que manejar mejor los partidos y eso es de nosotros, los jugadores”, afirmó el mediocampista.
Para Celis, no se trata únicamente de un problema futbolístico, sino también de saber leer los momentos del partido. Junior ha mostrado capacidad para marcar y ponerse en ventaja, pero le ha faltado la tranquilidad necesaria para cerrar los encuentros.
“Hay que trabajar mucho para minimizar ese margen de error, porque nos están llegando, nos están convirtiendo y eso no puede seguir pasando. La única forma de estar tranquilos es saber mantener los resultados a favor, hay que ser más sabios, más astutos en esos momentos en que nos ponemos arriba en el marcador”, explicó.
El panorama en la Liga II-2026 empieza a ser preocupante para el equipo barranquillero. Después de seis jornadas, Junior todavía no conoce la victoria: suma tres empates y tres derrotas, una campaña que lo mantiene en la parte baja de la tabla y aumenta la presión de cara a lo que viene.
Celis sabe que el equipo necesita reaccionar cuanto antes. Más allá de buscar explicaciones, el volante entiende que la manera más directa de cambiar el ambiente es comenzar a ganar.
“La energía se cambia con resultados. Nosotros sabemos que acá no hay tiempo, sabemos dónde estamos y que tenemos que comenzar a sumar”, manifestó.
El 3-3 ante Jaguares dejó otra oportunidad perdida y, sobre todo, una tarea clara para Junior: aprender a cuidar las ventajas. Porque en una Liga que empieza a apretar, jugar bien por momentos ya no parece suficiente. El equipo necesita convertir esas buenas sensaciones en victorias y dejar atrás una racha que empieza a pesar.