El deportista activo del Tiburón es uno de los más regulares en el 2025 con la institución.
De los 21 goles que acumula Steven “Titi” Rodríguez con la camiseta de Junior, 18 los ha marcado como suplente. Es decir, en más del 85% de sus anotaciones no comenzó como titular. Este dato por sí solo ya lo convierte en un caso atípico dentro del Fútbol Profesional colombiano.
Un fútbol en el que los goleadores habituales suelen tener más rodaje desde el inicio. El delantero canterano del DIM ha hecho de los segundos tiempos su especialidad.
Su capacidad para ingresar con ritmo, encontrar espacios en defensas desgastadas y ejecutar con precisión en el área rival ha sido determinante en más de un partido para el equipo barranquillero. Es un recurso silencioso pero letal que Alfredo Arias y sus antecesores han sabido utilizar con inteligencia.
El minuto 80, su zona de mayor riesgo.
Otra estadística que confirma lo extraordinario del caso Titi Rodríguez es la que tiene que ver con el momento en que anota sus goles. De sus 21 tantos con Junior, 17 llegaron después del minuto 80, lo cual lo posiciona como uno de los futbolistas más influyentes en los tramos finales del partido en el país.
Marcar con esa frecuencia en los minutos decisivos no solo refleja inteligencia táctica y lectura del juego, sino también temple y eficacia bajo presión.
Titi se ha convertido en un jugador al que le basta media hora o menos para cambiar la historia de un encuentro, como sucedió ante Bucaramanga. Entró al minuto 66 y en solo 27 minutos logró su primer doblete con la camiseta rojiblanca.
Segundo doblete con el plantel y 100 partidos jugados.
Hasta ahora, nunca había marcado dos goles en un mismo partido con el cuadro tiburón. El triunfo 2-1 ante Atlético Bucaramanga fue su primera vez y no pudo llegar en mejor momento: Junior estaba cayendo en casa en un partido de aniversario y necesitaba goles urgentemente para evitar una caída en la fecha especial.
Titi Rodríguez ingresó al campo para reemplazar a Carlos Esparragoza y, en poco menos de media hora, tomó la responsabilidad desde el punto penal en dos ocasiones. Con seguridad y categoría, ejecutó ambos cobros y selló la remontada. Fue la figura del partido y una vez más ratificó que, incluso sin ser titular habitual, es uno de los hombres más determinantes del equipo.