El experimentado delantero dejó picando el poder replantear si algo su despedida.
El ídolo rojiblanco habló este miércoles en la sede deportiva Adelita de Char y, lejos de esconderse ante el complicado presente de Junior, lanzó una declaración que sacude al entorno: está convencido de que el equipo llegará a las finales.
Barranquilla vive horas de preocupación alrededor de Junior. Los resultados no aparecen, la clasificación se ha complicado y los números obligan a mirar la tabla con calculadora en mano. Pero en medio de ese panorama, Teófilo Gutiérrez decidió sacar el pecho y asumir la responsabilidad.
En la sede deportiva Adelita de Char, previo al compromiso del sábado ante Internacional de Bogotá en el estadio Romelio Martínez, el atacante rojiblanco dejó una frase que rápidamente se convirtió en el titular de la jornada:
“En estas instancias del campeonato me toca tomar las banderas a mí y voy a llevar a mi equipo a las finales, no tengo duda de eso”.
¡Así de claro! Teo no habló de posibilidades, ni de esperar un milagro, ni de cruzar los dedos. Habló de convicción. El delantero considera que Junior todavía tiene vida y que hay suficiente campeonato para cambiar una historia que hasta ahora viene siendo incómoda para el conjunto barranquillero.
El referente rojiblanco también pidió tranquilidad y recordó que, aunque algunos equipos están mejor posicionados, nadie tiene asegurada la clasificación.
“Hay unos más cerca que otros, pero nadie aún seguro. A veces los primeros que clasifican son los primeros que salen eliminados”, manifestó.
Y ahí aparece una de las claves del discurso de Teófilo: no mirar hacia atrás, sino ganar.
“Nosotros tenemos que estar tranquilos, ganar el domingo e ir partido a partido. Estamos a la espera de poder ganar nuevamente y tomar la senda que necesitamos para seguir peleando”, sostuvo.
Pero Teo fue más allá. No solamente habló de resultados. Habló de fe, de historia y de una afición que, según él, todavía puede empujar al equipo hasta las finales.
“Siempre hay otra página que escribir, y yo quiero escribirla en mi historia… y la voy a escribir”, afirmó.
Una frase que suena bonita, pero que ahora tendrá que convertirse en fútbol.
Porque el problema de Junior no se arregla con discursos. Se arregla ganando partidos. Y el primero de esos exámenes será el sábado en el Romelio Martínez ante Internacional de Bogotá, un partido en el que el margen de error es cada vez más pequeño.
Teófilo, sin embargo, confía en que el equipo tiene argumentos para reaccionar.
“Tenemos un gran equipo y una gran afición, y esta afición cuando quiere que Junior clasifique lo hace, lo empuja. Todo el juniorismo quiere que vayamos a las finales y lo vamos a lograr”, aseguró.
El delantero también defendió lo que viene haciendo el equipo y dejó claro que no considera que todo esté perdido:
“Yo sé que no todo lo estamos haciendo mal, hay cosas buenas y nos vamos a aferrar a ellas”.
AHORA HABLA EL ÍDOLO… PERO TIENE QUE RESPONDER EL EQUIPO
La declaración de Teófilo es fuerte porque llega cuando Junior necesita referentes, liderazgo y, sobre todo, resultados.
El ídolo se puso la camiseta de líder y lanzó una apuesta pública: llevar al equipo a las finales.
Ahora viene lo más difícil.
Porque si Teo dice que va a llevar a Junior a las finales, el equipo tendrá que acompañarlo.
El sábado en el Romelio Martínez no habrá espacio para excusas, cuentas alegres ni promesas. Habrá que ganar.
Teófilo ya puso la cara. Ahora le toca a Junior responder en la cancha.